La luxación de hombro es una de las lesiones traumáticas más frecuentes en las consultas de traumatología. Se produce cuando la cabeza del húmero se sale de su cavidad en la escápula, generalmente debido a una caída, un impacto deportivo o un movimiento brusco. Dada la gran movilidad de esta articulación, es también la que más tiende a luxarse.
A continuación, nuestro traumatólogo en Pontevedra, el Dr. Pablo Subirán, le cuenta cómo actuar si sufre esta lesión.
¿Qué debe hacer si sufre una luxación de hombro?
Si sospecha que ha sufrido una luxación, el síntoma más evidente será un dolor intenso, la deformidad visible del hombro (que aparece "aplanado") y la imposibilidad absoluta de mover el brazo. Ante esta situación, es vital seguir estas pautas:
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No intente reducir la luxación. Bajo ningún concepto trate de "colocarse" el hueso usted mismo ni permita que alguien sin cualificación médica lo haga. Una maniobra incorrecta puede fracturar el hueso o causar daños irreparables en los nervios y vasos sanguíneos.
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Inmovilice la zona. Utilice un cabestrillo improvisado o mantenga el brazo pegado al cuerpo con ayuda de la otra mano.
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Aplique frío local. Esto ayudará a disminuir la inflamación y calmar parcialmente el dolor.
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Acuda a urgencias de inmediato. Es necesaria una radiografía para confirmar la posición del hueso y descartar fracturas asociadas antes de proceder a la reducción médica.
El proceso de recuperación: paciencia y precisión
Una vez que el especialista ha colocado el hombro en su sitio bajo condiciones controladas, comienza la fase de recuperación, la cual dividimos en tres etapas fundamentales:
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Inmovilización inicial. Deberá llevar un cabestrillo durante un periodo que suele oscilar entre las 2 y 4 semanas. El objetivo es permitir que los ligamentos y la cápsula articular cicatricen.
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Fisioterapia y movilidad. Tras la retirada del cabestrillo, iniciaremos ejercicios suaves para recuperar el rango de movimiento sin poner en peligro la estabilidad.
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Fortalecimiento muscular. Esta es la fase crucial para evitar que el hombro vuelva a salirse (luxación recidivante). Trabajaremos los músculos del manguito rotador para que actúen como "freno" natural.
¿Cuándo resulta necesaria la cirugía?
En pacientes jóvenes o deportistas, el riesgo de que el hombro se vuelva a luxar es elevado. Si las estructuras que sujetan la articulación han quedado muy dañadas, evaluaremos la cirugía artroscópica para reparar los ligamentos y devolver la estabilidad completa a su hombro.
Pida cita en nuestra clínica de traumatología en Pontevedra
En definitiva, si ha sufrido una luxación en el hombro o siente inestabilidad en la articulación, le invitamos a someterse a una valoración diagnóstica en la consulta del Dr. Pablo Subirán, en el Centro Médico Climenova de Pontevedra. ¡Consiga una recuperación completa y segura!